viernes 1 de mayo de 2009

Esquizofrenia

Esta semana llegó a la tienda un chico bastante preocupado a hacernos una consulta. Entró casi subido en la bici, la dejó al lado del mostrador y nos buscó con unos ojos desesperados para hacernos una consulta. Su entrada a la tienda que ya de por sí me dejó perpleja, fue solo la punta del iceberg de lo que luego estuvimos tratando con él.

Casi sin aire, como si hubiese venido corriendo a la tienda, nos preguntó si existía alguna pastilla natural que sustituyese a los antipsicóticos, que necesitaba urgentemente dejar su medicación porque "le hacían sentirse otro". Quería un tratamiento que no tuviera los efectos secundarios que sentía, estaba alertagado, desmotivado, con faltas de energías... Que no quería vivir así. Es un chico joven, que sufre esquizofrenia. Por lo visto, una terapeuta floral (flores de Bach) le había recetado unas flores hacía tiempo y le dijo que con el futuro "ya no tendría que tomar la medicación"... Como era de esperar, no notó nada y dejó de tomarlas... Sin comentarios.

En repetidas ocasiones, mientras hablábamos, nos preguntaba sobre "la pastilla natural milagrosa", sin atender mucho a lo que tratábamos de explicarle. Luego se calmó un poco y empezó a escucharnos. Evidentemente, de la tienda no iba a salir con un producto en la mano,nos dedicamos a hablar sobre los posibles suplementos y hábitos a seguir, siempre complementando los alopáticos y siempre bajo la supervisión y aceptación de su médico. Esto en sí ya es una tarea complicada, no creo que existan muchos psiquiatras que apoyen este tipo de ayuda complementaria, no creo que ni aprueben su eficacia... Nos comentó que éste era parte del problema, que él sabía que era considerado "un individuo peligroso" que el sistema estaba así construido y que él no tenía ni voz ni voto. Nos dijo que en las épocas que había dejado de medicarse, había hecho locuras, pero nunca había había hecho nada ilegal ni peligroso para otra persona.

Yo me encontraba totalmente desgarrada, normalmente tratamos en la tienda problemas de malas digestiones, varices y trastornos del sueño, que son fáciles de atajar desde un punto de vista naturopático. Esta situación me dejó con una desolación inmensa... En su mirada, había alguien pidiendo socorro, y de una manera totalmente cuerda, pero al mismo tiempo había un precipicio en medio.

Le dijimos que no podríamos ayudarle, que podría buscar la ayuda de un naturópata y hacer un trabajo conjunto con su psiquiatra para ver qué opciones le ofrecían. Suponíamos que "el plan" incluiría un cambio de alimentación (el comía mucha bollería industrial... nada recomendable) y una serie de suplementos para el buen funcionamiento cerebral. Una vez en casa, investigué un poco sobre el tema (muy por encima) para ver si había información al respecto.

Desde la naturopatía, puede que lo más importante para tratar problemas mentales sea la alimentación. Ante todo, para el caso concreto de la esquizofrenia, se deberían suprimir los alimentos con gluten (el gluten es parte de algunos cereales como el trigo, la avena...) , la lactosa , las grasas y los azúcares. Supongo que todos aquellos que supongan malas digestiones, irriten la mucosa intestinal o sean excitantes. Con respecto al gluten existen varios estudios en los que se comprobó una drástica mejoría en los pacientes esquizofrénicos al retirar el gluten de la dieta (ojo, no en todos).

Como aportes nutricionales beneficiosos, a destacar los ácidos grasos esenciales, especialmente el omega3. La ingesta de ácidos grasos es fundamental para el buen funcionamiento neurológico, así que es recomendable para otros tipos de enfermedades neurológicas tales como el autismo, cada vez hay más estudios con respecto a esto. Los aceites vegetales como el de linaza o germen de trigo son ricos en omega3, aunque las algas superan su contenido en omega3, además de ser mucho más asimilable. Quizás tomarlo en forma de suplemento sea lo más recomendable al garantizar una dosis alta de manera constante.

También habría que hablar de el aumento de vitaminas del grupo B (fundamentales para el sistema neurológico) y antioxidantes (vitaminas A, C y E).


He visto por ahí que la acupuntura también tiene algo que decir sobre tratar la esquizofrenia, aunque no me he informado bastante, así que no me mojo.
Desórdenes como las adicciones, la ansiedad y los ataques de pánico, la anorexia y bulimia, la depresión, esquizofrenia, insomnio, agresividad, hiperactividad infantil, autismo han sido relacionados con diversos desequilibrios provenientes de la alimentación como la hipoglucemia, la intoxicación con metales pesados, los aditivos en los alimentos, las alergias alimenticias, y las deficiencias nutricionales

Creo que es importante que la gente empiece a relacionar cada vez más lo que comen con sus enfermedades, ya que en muchos casos es la clave del asunto o al menos guarda una relación muy estrecha. Quizás el campo menos relacionado sea el de las enfermedades mentales, la psiquiatría se queda satisfecha si el paciente toma su medicación y se le hace un seguimiento psicológico ¿Esto es suficiente? ¿No se debería tratar a las personas de una manera más integral sin convertirtas directamente en esclavas de las pastillas?

viernes 24 de abril de 2009

Vida en crisis

He tratado de buscar un tema adecuado para escribir una entrada en el blog, lo miro todos lo días que me conecto con una extraña mezcla de nostalgia y desidia y nunca publico nada nuevo. A ver si me impongo un poco de disciplina y acabo con la dinámica anti-blog que me caracteriza últimamente.

Para retomar el hábito, he pensado no meterme en camisas de once varas y escribir un post más informativo que otra cosa...


Toda vida, es una vida en crisis.

Esta frase la cita María Zambrano en uno de sus libros (vamos, el que me he leído de ella, Hacia un saber sobre el alma) y aunque en él hace referencia a un tipo totalmente diferente de crisis, creo que podemos empezar por aquí... Toda vida, es una vida en crisis. María Zambrano habla de crisis como inquietud, inquietud del ser, una constante vital abrumadora y a mi modo de ver, necesaria.

Aunque el concepto de crisis de la autora es mucho más amplio, y relacionado con la poesía, la filosofía y el contexto histórico en el que fue escrito el texto, nos quedaremos con la idea de "crisis como inquietud vital" para mezclarlo con "la crisis del dinero", a ver que sale.

Un momento como éste, en el que el panorama económico se nos muestra desolador, se me antoja idóneo para, como mínimo, hablar de si se puede o no vivir sin dinero. Ante todo, quiero resaltar el verbo antojar, este es un tema delicado y no quiero para nada que lo que escribo afecte a alguien en una mala situación, que no haya mal entendidos. Este post no tiene que ver con la crisis económica mundial, sino con la crisis interior que debería provocar cómo entendemos el dinero, cómo dependemos de él y cómo nos definimos en base a él. "No sabemos o no podemos vivir sin dinero", a fin de cuentas, el juego está planteado ya sobre la mesa (como el monopoly), o sabes producir ganancias, o pierdes ¿no?. Yo soy la primera en reconocer que "soy una esclava del dinero" y que estoy hasta el mismísimo.

Pues llegamos al meollo de post (que anda que no le doy vueltas). La idea es que nos cale, al menos un poco, el concepto "gratuito", que reflexionemos sobre si disfrutamos o no con lo que vivimos y hacemos, y que valoremos "cuánto cuesta". Y no porque seamos unos "jetas", sino porque existen otras posibilidades y muchas actividades que nos pueden enriquecer sin que haya una transacción monetaria de por medio, de todas clases y colores. Existe mucha gente que extiende esto a su forma de vivir, y no me refiero solamente al movimiento okupa o "hippie". He encontrado un artículo sobre una mujer alemana que empezó a vivir sin dinero con 54 años y lleva una vida cómoda y normal, ahora tiene 60.

Internet es una fuente de información útil de la que podemos echar mano para "buscarnos la vida" (tiene gracia que una empresa haya utilizado este concepto para hacer un anuncio, pero es que es así) y quiero dejar un enlace clave como punto de partida en esta búsqueda. Se trata de una web que conozco hace tiempo, www.sindinero.org en la que han hecho un gran trabajo recopilando "material libre" de todo tipo, desde formación gratuita, formas de viajar, sitios web de trueque de objetos, agenda cultural, tutoriales, cursos... todo gratuito. Dan muchas ideas y muchos enlaces interesantes para hacer todo tipo de cosas. Antes incluso tenían información sobre dónde obtener comida reciclada, o incluso casa donde vivir, no sé muy bien por qué este espacio ahora no aparece.

Aunque la web está más centrada en Barcelona y Madrid, seguro que en tu ciudad hay mil cosas por hacer, que son gratuitas y que permanecen "ocultas". La web de sindinero.org es solo una página de información recopilada, hay muchos proyectos por ahí muy interesantes. Es que pones en el google "lo que sea gratis" y ya tienes enlaces. De hecho, no voy a poner ninguno más, que cada uno se busque las papas.

Bueno, si que dejaré info relacionada con la naturopatía y el mundillo natural, que para eso es mi blog. En la página del Ismet (Instituto Superior de Medicinas Tradicionales), ofrecen algunos seminarios y conferencias gratuitas sobre naturopatía, salud...etc. También ofrecen terapias naturales a 2 euros (son prácticas de alumnos supervisadas por los profes), te pueden hacer quiromasaje, osteopatía, acupuntura, naturopatía... Pinta bien, ¿no?

Por otra parte, en la agenda "cultural-natural" apunto que del día 7 al 10 de mayo está la feria "Biocultura" en Barcelona, donde podéis asistir a distintas conferencias gratuitas y degustar productos "bio" (acabas lleno, ¿eh?), Para poder entrar gratis al recinto os podéis pasar por herboristerías y tiendas bio, que seguro que tienen todavía entradas gratis, o al menos descuentos.

sábado 11 de octubre de 2008

Lota


En el post anterior mencioné la lota como un hábito a seguir por los riníticos. Es uno de estos temas que tengo pendientes de escribir desde hace tiempo, así que aprovecho y lo dejo ya.

La lota es un instrumento parecido a una tetera, que dentro del yoga tiene una función muy importante: jala neti (o limpieza nasal). Es uno de los kriyas o purificaciones básicas de mantenimiento "yogui", si queremos que en nuestro cuerpo entre la energía vital o prana es necesario que éste se mantenga en perfecto estado. El lavado nasal se asocia con el bienestar del chakra frontal y de todos los canales de energía del cuello y cabeza, por lo que se considera imprescindible para sanar cualquier problemática de la zona.

En realidad, los occidentales también hemos hecho uso de los lavados nasales. Mi madre me ha dicho muchas veces que mi bisabuela cada mañana se lavaba la nariz con agua tibia y sal, solo que a la "española", manteniendo el agua en la mano y sorbiendo fuerte. Mi abuela me preparaba un "cuenquito" con agua tibia y sal siempre que me resfriaba. Personalmente no me gusta nada este método, desde pequeña me daba rabia porque de sorber tan fuerte (para que limpie hasta el fondo) te acababa doliendo bastante, como cuando se te mete agua en la nariz estando en la piscina. El acto de tener que "respirar agua para limpiarse" me parece un poco violento. Con la lota es mucho más suave el asunto e igual de efectivo (gracias, yoguis, por hacerme la vida más agradable).

Creo recordar que también existen "perillas" para hacerlo. Vendrá a ser lo mismo. Pero yo en casa tengo la lota, así que me centraré en ello.

Tengo que decir que lo de los lavados nasales lo recomiendo a todo el mundo. A los
mártires de la rinitis vasomotora como yo, es mejor que lo hagan a diario. Los demás pueden alternar los días, no sé, dos o tres veces a la semana. Es una práctica totalmente segura, sin contraindicaciones y sin efectos secundarios no deseados. En los años 70, un tal Dr. Caycedo, que viajó a la india y quedó prendado de la terapia ayurvédica (medicina india), comenzó unas investigaciones junto con un otorrinolaringólogo barcelonés, el Dr. Campmajo, en las que demostraron los beneficios de esta técnica sobre el estado de la mucosa nasal. Según he leído, Campmajo llegó a la conclusión de que la limpieza natural e higiénica realizada con la lota mejora las funciones nasales, entre las que cita “las funciones respiratoria, olfativa, gustativa, auditiva, de fonación, de humidificación, de drenaje lacrimal, de recalentamiento, de defensa o de protección, de filtro, de vehículo de los medicamentos...". Entre sus observaciones también destacó que resulta notablemente eficaz para todos los problemas de nariz, garganta y oídos en general. Además, es excelente en casos de fiebre del heno, alergias, sinusitis, ronquidos, resfriados y catarros, pérdida de olfato, dolores de cabeza y de garganta, contaminación por polvo, humos, tabaco...

Vamos, que está bastante bien. La cosa es hacerlo a menudo. En casos de rinitis vasomotora esto es fundamental, si no, no funciona. Si se hace solo durante un catarro para sacar los "mocos verdes" se puede hacer varias veces al día.

La primera vez que se hace puede parecer un poco raro, te ves delante del espejo con una jarra metida por un agujero de la nariz y por el otro ves como sale el agua. Es muy ridículo, pareces una fuente humana. Pero es cuestión de acostumbrarse.

Instrucciones de uso:

Hay que llenar la lota con agua tibia. Creo que es importante cuidar que este agua no sea del grifo sobre todo si se hace a diario, teniendo en cuenta que se trata de limpiar la mucosa no tiene sentido hacerlo con agua con cloro, cal, alguicidas y bacterias muertas. Agua buena, de botella, filtrada o de ósmosis. Después hay que echarle una cucharadita (tamaño café) de sal marina gruesa (me acabo de enterar que la fina es peor) y remover hasta que se disuelva.

Lo podemos hacer en el lavabo o mientras nos duchamos. Hay que introducir el pitorrito de la lota en un agujero de la nariz e inclinar la cabeza para que el agua salga por el otro. Se puede respirar por la boca mientras tanto. Cuando se retira la lota, se aprovecha para echar aire con fuerza hacia fuera (saldrá de todo si estáis malitos). Se repite la operación hacia el otro lado. Luego se inclina la cabeza hacia atrás y se introduce agua por un agujero. Esto sirve para que llegue mejor hasta el final de las fosas nasales posteriores. Lo suyo es aguantar hasta que se llenan, luego te inclinas hacia adelante y dejas que salga todo el agua. Y se hace también con el otro agujero. Al final hay que expulsar aire por la nariz, muy fuerte, para que salga todo el agüilla que quede.

He leído que se puede hacer también con agua fría, que tendrá un efecto tonificante. Supongo que el agua tibia es más para sacar impurezas. También hay quien le añade alguna esencia - ¿lavanda? ¿tomillo? ¿eucalipto?. Yo prefiero solamente agua y sal. Si alguien opta por ponerse esencias, que se entere bien de los posibles efectos que puede tener, la pared de las fosas nasales está muy vascularizada, fácilmente entrará en el torrente sanguíneo (muchos medicamentos y drogas se toman por ahí). Además, podría irritar.

Para los más vagos, que sepan que existen sprays de agua de mar, aunque he de decir que no tienen ni punto de comparación con la eficacia de la lota. Los que tengan rinitis vasomotora que sepan que sale el agua a presión súper fría, y les puede poner incluso peor.

Bueno, no se me ocurren más consejillos. Hasta otra.

sábado 4 de octubre de 2008

Rinítica perdía


Hoy es uno de los días buenos de la semana (y encima es sábado), no estaría escribiendo un post si no fuera así. Cuando estoy mal no sé ni dónde meterme, siento que la cabeza me va a estallar y cualquier roce me molesta, hasta un pelo sobre la cara, la ropa. La congestión hace que mis ojos no soporten la luz y se me quedan medio cerrados y llorosos, me entra un sopor gigantesco, me vuelvo torpe. Mi nariz inflamada se convierte en una fábrica de mocos líquidos, capaces de inhabilitar un pañuelo en pocos segundos. No paro de estornudar, una y otra vez, y cada vez que estornudo aumenta la congestión. Cuando llego a este punto, lo único que quiero hacer para aliviarme es meterme herméticamente en la cama para estar calentita, con un pañuelo en la mano y un paquete en la mesita de noche.

Mi bolso, mi cuarto, mi cama, mis bolsillos, las mangas de mis camisetas.... hay pañuelos arrugados por todas partes.

Es la rinitis vasomotora o, como yo la llamaba antes, mi alergia al frío. Llevo conviviendo con ella unos cuatro años y todavía me coge desprevenida. Si apoyo un pie en el suelo nada más levantarme, o me dejo el pelo húmedo, o me entra fresquillo entre el pantalón y la camiseta, si me siento sobre algo metálico y frío, si dejo la ventana abierta mientras estoy con el ordenador.... Como me pille el día malo, suelto el primer estornudo de aviso y ya me puedo aligerar en ponerle remedio porque si no estoy perdida: todo el día con la santa rinitis, los mocos y los pañuelos colgando.

En mayo me hicieron mil pruebas alérgicas y no soy alérgica a nada. Mi alergólogo lo diagnosticó como rinitis vasomotora y ni me molesté en volver al otorrino que me dijo que como fuera eso me acostumbrara, porque no existe solución. Es una de las enfermedades modernas de las que aún no se conocen las causas que la provocan, lo único que se sabe es cómo reacciona el cuerpo. Hay teorías que dicen que puede ser por toxicidad por la contaminación, por una alimentación desnaturalizada (químicos, alimentos procesados...) pero de momento la "ciencia occidental" no se moja. A veces se pasa con los años, a veces no.

En realidad no estoy preocupada porque Jordi, un profesor mío, me dijo que con naturopatía (o acupuntura u homeopatía) se trata y se cura, así que estoy deseando cobrar el mes que viene para meterme en la clínica de mi academia a ver qué me dicen.

Pero os aseguro que es un latazo. Te inhabilita totalmente y quedas como aislado del mundo, y lo peor es que tienes que seguir trabajando a pesar de todo, porque puede durar media hora, medio día o dos días, nunca se sabe. Si cogiera una baja cada vez que me da (una vez a la semana, seguro) mi jefe me acabaría despidiendo. Así que imaginadme detrás del mostrador de mi tienda:

- Aaaaachiiiiiiís!! (pañuelo, nariz roja, ojos de moribunda)
- Uy, vaya trancazo que has cogido.
- Nho señora, es unha especie de alergia que me enhtra.
- Sí, es que como no llueve se levanta todo el polvo...
- Sí, sí. Aaaaaa... Aaaaaachiiiiís!!! (pañuelo mojado, hay que apurar) Pues para hacerse enjuagues bucales, lo mhejor es el tomhillo, que es muy anhtibiótico, tomhe. Achiiiiiís!! (bolsa de tomilllo empapada, una clienta menos, lo sé)
- Creo que tengo en casa, déjalo, anda cóbrame lo demás.

¿Por qué me pasa a mí esto? En eso estamos, y estoy recopilando teorías propias y adquiridas leyendo de aquí y allá. De momento os dejo a los riníticos vasomotores (¿por qué no hacemos un club?) unos consejillos que me han ido bien.

1. Pañuelos de tela. Aunque nunca tengo preparados porque soy un desastre, son mucho más suaves y duraderos. Los de papel se rompen y se queda todo lleno de virutas, por no hablar del papel de wc. Además, con los blanqueantes y la propia textura del papel, al rato te dejan la nariz destrozada, tanto, que puede empezar a escocer y a hacer heridas. Pañuelos de tela, en abundancia. También hay una marca de pañuelos de papel que son como de celulosa, biológicos de la marca "Naturae", los distribuye Biocop, por si queréis pedirlos en la "tienda bio" que tengáis más a mano. Son una pasada, la textura es súper suave, no irrita la nariz y he descubierto que son lavables.

2. Lota y agua salada. Sobre la lota habría que escribir un post entero (lo haré). Es como una tetera para hacerse lavados nasales. Es un invento de la medicina ayurvédica que utilizan desde hace siglos los yoguis. La cosa es hacerse cada mañana lavados con la lota y agua salada para que la mucosa esté hidratada y tonificada. Es muy gracioso, hay que meterse un "pitorrito" por un agujero, inclinar la cabeza y dejar que salga el agua por otro. A mi me funcionó de manera mágica hasta que la dejé de usar y me volvió la rinitis. Nunca encuentro tiempo pero tengo que volver a usarla. Es un mantenimiento que hay que hacerlo a diario, una vez te coge la congestión ya no sirve (al menos a mi) . Hay que hacerlo todos los días, aunque te levantes bien y creas que no te va a dar.

3. Hacer ejercicio. Cuando activamos el sistema nervioso simpático, las fosas nasales se abren para que entre más aire. He comprobado que si estoy con la rinitis y empiezo a hacer una actividad, o tengo mucha prisa o me pongo a correr, se me pasa. No vale con un intento de 5 minutos, porque volverá la congestión. Lo malo de esto es que no te puedes poner a mover en cualquier sitio, pero probadlo un día. Poneos un chandal y salid con la rinitis a correr a la calle, veréis como se pasa. Si se hace bien, ya no te vuelve hasta la próxima vez que te enfríes. Así que no os quedéis parados con el sudor porque al enfriarse vuelven los estornudos.

Este último consejo no es muy práctico, pero entendedlo como un experimento para observar vuestro cuerpo. La rinitis vasomotora se explica como una inestabilidad en la inervación de las fosas nasales, normalmente reina el sistema nervioso simpático, y los riníticos digamos que, pasamos del simpático al parasimpático con mucha facilidad, sin control. Por eso supongo que funciona lo de la lota, porque cuida la mucosa de las fosas nasales en las que están los nervios que la gobiernan, por decirlo así.

Seguiremos investigando. A cuidarse


sábado 27 de septiembre de 2008

Los voluntarios de la Mercè

(A la izquierda abajo, una voluntaria triste)

Ayer, de camino al trabajo y ojeando el primer periódico que encontré en el vagón, me sorprendió una carta de una lectora indignada con el ayuntamiento de Barcelona.

Resulta que desde hace tres años, el ayuntamiento reparte solamente camisetas de talla infantil a los voluntarios que se pringan en las fiestas para que todo vaya bien y como decía en su carta "los voluntarios suelen tener más de treinta años", así que para recibir una camiseta, o eres una persona muy pequeña o tienes menos de diez años. Hay voluntarios (como la mujer de la carta) que llevan colaborando en la Mercè mucho tiempo, coleccionando camisetas y experiencia en el voluntariado. Pero se ve que el ayuntamiento ha cortado el grifo y la cosa ya está empezando a mosquear al personal, hasta el punto de escribir una carta-denuncia al periódico.

Nunca había imaginado que existieran "voluntarios para la Mercé". Ni me había fijado, aunque claro, si no les dan camisetas ¿cómo vamos a reconocerlos?. ¿Y qué hacen? ¿nos riñen si bebemos cerveza en la calle? ¿nos dan la bienvenida a los conciertos? ¿son los primeros en bailar sardanas para que la gente se anime? ¿controlan que nadie se te cuele en los lavabos?. Quién sabe. Seguro que hay muchos que en el fondo se alegran cuando llueve, se pueden ir a casa.

Entiendo que haya colectivos que aprovechen la ocasión para sacar a la calle sus cosillas. Asociaciones, grupos de teatro, de baile... Esto tiene su lógica, hay mucha gente y obtendrán alguna recompensa de ello, aunque tengas que contar con la aprobación del ayuntamiento y encajar con el espíritu de la ciudad, por supuesto. Supongo que cuando te dan los permisos para hacer tal o cual cosa, tienes que firmar un contrato de civismo con todo el papeleo. Para ser voluntario, puede que sea hasta peor. Miedo me da. Yo creo que a mí me cogerían, porque otra cosa no, pero cívica soy, que no me cuelo en el metro ni ná, que pago como la gente honrada. Y nunca me ha dado el ayuntamiento una camiseta, nunca me lo han reconocido. Empiezo a sentirme estafada.

Así que acabo de decidir que me uno con todo mi corazón a la protesta de los voluntarios de talla adulta olvidados, y desde aquí les animo a que se organicen para liarla en las fiestas del año que viene si no obtienen su recompensa. Que no os timen, si no hay camisetas no hay fiesta que valga.

Para finalizar este post, os dejo una página para participar en la Mercè, por si a alguien le han entrado ganas. Por favor, no os perdáis el juego "Crea tu Piromusical", es la caña.

domingo 20 de abril de 2008

Flores de Bach, primeros contactos

Estoy en la primera fase de una relación. Y como sucede en muchas ocasiones, esta primera etapa esta llena de dudas, prejuicios y suposiciones. En realidad es raro, porque mi naturaleza es poco prudente cuando me acerco a algo nuevo, y siempre me entrego y cojo las cosas con muchas ganas. Esta vez es un poco distinto, quizás por el misterio que la otra parte me ofrece.

Poco conozco yo de las Flores de Bach todavía. Tan poco, que este post no puede ofrecer mucha información útil ni seguridad en su contenido. Pero ahí voy.

Me han invitado a un seminario sobre la terapia floral de Bach, impartido por Julian Barnard, en el cual me he pasado casi todo el día (en otro momento hablaré del tufillo que desprenden este tipo de charlas y el entorno en el que se realizan, que según cada uno, puede ser más o menos espeluznante). Julian Barnard puede que sea el mayor representante de la filosofía del Dr. Bach y uno de los productores de esencias florales más fieles a la metodología original de su creador. De hecho, él no se dedica a la consulta, le interesa más la investigación con las plantas y la búsqueda de la perfección en las tinturas.

Para los novatos como yo, quizás haga falta una introducción del tema, cosa que no sé si hacer dada su extensión y mi inexperiencia. Pero así en términos generales, diré que es una terapia que regula el equilibrio emocional de la persona, ya que según el Dr. Bach, el origen de nuestras enfermedades se encuentra en un plano mental al que es difícil tener acceso. La salud entendida como una armonía entre la parte física, psíquica y social de un individuo. Para tratar nuestro estado emocional, se hace uso de unas diluciones que vienen de la maceración y cocción de 38 plantas. Lo más inquietante del asunto es que en el producto final, no hay elementos químicos que puedan justificar (científicamente) un cambio en el organismo, por eso en la comunidad científica, este método no tiene validez y achacan sus resultados al efecto placebo. Hay mucha polémica y muchos puntos de vista. Peeeeero, también es utilizada con éxito en animales y bebés, incapaces por tanto de entender qué es eso del placebo... ¿Entonces qué ocurre? ¿Por qué a tanta gente le van bien? Un interesante debate que ahora no tiene lugar, quizás en otro momento...

Yo he decidido no posicionarme hasta investigar un poco más, y poner en práctica el asunto.

De lo que yo quería hablar era de algo que he aprendido hoy sobre las flores de Bach. Lo mejor de la charla ha sido que más que centrarnos en las patologías y efectos en los pacientes, hemos visto las plantas, su forma y su función (de hecho el último libro de Julian Barnard creo que se titula así). Me ha gustado el enfoque que ha dado, ya que ha cuestionado a los terapeutas que utilizan los 38 remedios sin conocer la planta en su estado natural, su comportamiento y sus características. Es una parte que permanece "oculta" en casi todas las páginas relacionadas con el tema, hasta se dice que el Dr. Bach eligió esas plantas por "inspiración divina". En realidad la imagen y funcionamiento de cada planta (al menos las relacionadas con los tipos de persona), reflejan la personalidad y el carácter de un individuo. Pondré algunos ejemplos que me han gustado mucho:

IMPATIENS: Es una planta que crece con gran decisión, tensión y rapidez. En tres semanas, pueden alcanzar los 3 metros. Los tallos nos muestran esta fuerza, tensos, duros, llenos de líquido, con poder suficiente para mantenerse erguidos hacia el cielo. Sus hojas son serradas, con un nervio grueso y bien definido. Lo más característico de esta planta, es que las vainas que albergan sus semillas, explotan con el mínimo roce, disparando sus pequeñas simientes al suelo.

Este comportamiento define al tipo "impatiens". Una persona que no soporta la lentitud en lo que le rodea, que tiene muy marcado un objetivo hasta el punto de querer conseguirlo en soledad debido a una falta de aptitud en los demás. En las enfermedades, son impacientes, buscando soluciones rápidas, que surtan efecto sin vacilación ni demora. A menudo este tipo de personas quedan aisladas del resto por una falta de sincronía.

¿Por qué dar un remedio de impatiens a un tipo impatiens? Porque la planta ha encontrado un equilibrio que compensa esta forma de ser y que es lo que le falta a un individuo que tiene este proceder. La flor de Impatiens cuelga de un suave tallito, y se deja balancear por el viento. Tiene un color suave, nada agresivo, y permanece abierta. Quizás esto es lo que necesita un tipo impatiens, una aceptación de un ritmo, un entorno...

No me podéis negar que como mínimo es bonito. Otra:

MÍMULUS: La flor del miedo. La encontramos en la orilla de los ríos, entre las rocas. Es una flor que crece en un entorno difícil, continuamente agitada por los golpes del agua y amenazada por invasiones de hongos. En épocas de lluvia, incluso puede quedar ahogada por el nivel del río (una sensación muy semejante al miedo). Su parte positiva es que es capaz de soportar todo esto, capaz de seguir viva bajo el agua y con la suficiente flexibilidad para adaptarse. Deja que sus semillas sigan el curso del río, asumiendo el riesgo de no llegar a encontrar un lugar seguro en el que germinar. Es la flor indicada para la gente que siente temor por su entorno, que sienten miedo de "salir al mundo", de encontrarse cosas... Miedo al dentista, al avión, a que lleguen facturas altas...

También me gustaría hablar de "clematis", la planta de los soñadores, los que no tienen los pies en la tierra, pero me da la impresión de que me alargaría demasiado...

La cuestión es que Edward Bach buscó 12 maneras de ser en doce plantas de la naturaleza. Éstas nos hablan de aspectos intrínsecos de la personalidad. Luego buscó otras 7 a las que llamó "ayudantes", que perfilan la manera de actuar de cada tipo, en forma crónica (esto ya sería un comportamiento adquirido), y aunque con estas 19 ya dio por terminado el trabajo, años más tarde sintió la necesidad de buscar otras plantas que reflejaran sensaciones más abstractas si cabe, causadas por episodios concretos del pasado, que marcan (estas últimas 19 son quizás más "místicas"). Así, con esta clasificación, se puede trabajar en tres niveles: su naturaleza, sus hábitos y sus huellas.

¿Demasiado espiritual para mí? No sé, a ver en qué acaba la cosa.

lunes 24 de marzo de 2008

Médicos descalzos

¡He descubierto a los "médicos descalzos"! Aunque tengo un poco de jaleo mental, porque el término se utiliza en varios contextos relacionados con la salud, de tipo... "humanitaria" (por decir algo). Hasta hay una ONG en varios países con este nombre, que entre otros proyectos (algunos más chungos que otros, aunque siempre bienintencionados) tiene como fin asistir con terapias alternativas a comunidades marginadas o pobres. Es como Médicos sin Fronteras, pero con naturópatas.

¿Pero de dónde vienen los auténticos y genuinos médicos descalzos?

Pues los orígenes se encuentran en la Medicina Tradicional China. Aunque ya se sabe que siglos antes de Cristo en China existían personas que se preocupaban por la salud de los habitantes de los poblados, los primeros médicos descalzos que se conocen los encontramos ya en el 625 d.C., cuando durante la dinastía Tang se instauró el Gran Servicio Médico, que además de trabajar en investigación, organizó una moderna red de profesionales de la salud, ¡los médicos descalzos! (el nombre me encanta). Se lo montaban de la siguiente manera: los médicos descalzos cobraban un salario de las familias a cambio de mantenerlos con salud; si caías enfermo dejabas de pagar al médico, y éste estaba obligado además a curarte (si abandonaba, estaba penado con la muerte). Es lo contrario que hacemos ahora: en vez de pagar por la enfermedad, pagabas por la salud. Así que el sistema sanitario estaba más enfocado a la prevención... De lo que va la naturopatía, vaya.

La idea me ha gustado mucho, la verdad. Además es un compromiso mutuo, uno se compromete a pagar, otro a cuidar del primero, a uno no le interesa enfermar, a otro le interesa seguir con trabajo... Me parece muy interesante este enfoque.

Por supuesto también estaban los médicos (a secas), en las grandes ciudades, autorizados a practicar cirugía interna, acupuntura en zonas determinadas más peligrosas y la administración de drogas más fuertes. Los médicos descalzos realizaban masajes, ventosas, fitoterapia y otras terapias manuales.

Siglos más tarde, cambió este sistema y se popularizó una nueva visión, la más conocida, de los médicos descalzos.

Constituyen uno de los pilares de la sanidad china y ha supuesto un modelo que revolucionó y mejoró el bienestar de un país en el que la miseria, las plagas y las enfermedades azotaban a sus habitantes. Fue en 1947 cuando el gobierno chino se planteó solucionar los graves problemas sanitarios de su país, que contaba en ese momento con 15.000 médicos para una población de 55o millones de habitantes (un médico para 36.500 personas) y que además se encontraba mal distribuida.

El proyecto consistió en formar a campesinos con nociones médicas, anatomía, fisiología, primeros auxilios, fitoterapia, etc., y su labor consistía en la instrucción y vigilancia de la higiene de su zona, vacunaciones, atención primaria en caso de urgencia y control de los enfermos que necesitaran hospitalización en centros de otros municipios más grandes.

Varios factores fueron decisivos para que este proyecto fuera posible.

1) Motivación de la población, difundiendo la idea de que el cuidado de la salud es una responsabilidad individual y no del médico o la administración.

2) La puesta en práctica de campañas de educación sanitaria, muy precisas y que fueran coherentes con la mentalidad y la realidad de los campesinos.

3) Distribuir los recursos de manera eficaz y realista.

4) Extremar las medidas higiénicas en los poblados, habilitando sistemas de alcantarillado y control de deshechos.

5) Comunicación, desplegando cuidados preventivos para la sociedad, como el uso de plantas medicinales, la adopción de hábitos saludables y seguros, etc.

Esta transformación tuvo como resultados positivos la erradicación de varias plagas, la disminución de la mortandad infantil, la desaparición casi en su totalidad del paludismo, del cólera... Y en general, una mejoría masiva de la población.

Aunque, evidentemente, este sistema tiene sus carencias y seguramente muchos puntos sin solucionar, lo que está claro es que fue un ejemplo de cómo un país con muy pocos recursos consiguió organizarse para salir adelante, apostando por la prevención y el mantenimiento.

Un modelo semejante se lleva a cabo en la India, aunque dirigido por diversas ONGs y enfocado casi exclusivamente al cuidado y vigilancia de mujeres embarazadas y madres lactantes. Los médicos descalzos en este caso son mujeres que visitan a las embarazadas, les enseñan a cuidarse, vigilan su salud y se ponen en contacto con médicos en caso de urgencia.

Y bueno, ya sabéis de dónde viene esto de los médicos descalzos... ¿No os da "buen rollo"? Jajaja, es todo cooperación y trabajo desde la base, y la relación de la gente con los médicos descalzos también me gusta (que no he dicho que también trabajan en el campo, como todos los demás, son iguales... no como aquí que tenemos a los médicos mitificados).